“Perspectivas de las juventudes hacia una política de drogas”

El pasado martes 16 de mayo acudimos al foro: “perspectivas de las juventudes hacia una política de drogas”, el cuál tomó lugar en el Palacio Legislativo de San Lázaro.  El evento fue organizado por la EPSD (Estudiantes Por una Política Sensata de Drogas) en conjunto con el IMJUVE (Instituto Mexicano de la Juventud). El foro constó de 2 mesas, la primera a cargo de la EPSD y la segunda a cargo del IMJUVE

 

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En la primera mesa se discutió acerca de cómo en el siglo XIX era posible obtener en las boticas preparados medicamentosos de heroína u opio. Se habló de la crisis de analgésicos que tuvo lugar después de la segunda guerra mundial y de cómo Estados Unidos compró a México miles de toneladas de hoja de coca, también se hablo acerca de la historia del prohibicionismo surgido durante el gobierno de Nixon y potenciado durante el gobierno de Reagan, en el cuál se fiscalizaron todas las substancias psicoactivas y de cómo las grandes empresas trasnacionales ferrocarrileras de EUA se beneficiaron de este prohibicionismo, ya que diversas sustancias eran trasladadas de México a EUA por éstas empresas.

Se discutieron los usos medicinales de la hoja de coca principalmente, de la cual se obtiene morfina, entre otros analgésicos. También se tocaron, aunque no muy a profundidad los usos medicinales del cannabis.  “¿Por qué México tiene que importar los derivados de plantas que perfectamente pueden crecer y ser procesadas en México mismo?”. Una pregunta que dejó al aire el licenciado Joel Anaya, director de la EPSD.

 

 

 

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Después se comentó que el modelo antidrogas adoptado por México, es una copia del modelo de Estados Unidos y que México tiene la capacidad para reestructurarlo o incluso generar uno nuevo (ya que cuenta con los sistemas de fiscalización necesarios), sí y solo sí todos ponemos de nuestra parte, Citando al licenciado Joel Anaya, director de la EPSD: “La legislación del cannabis medicinal es una puerta, muy pequeña, pero es una puerta. No es una varita mágica, la guerra contra el narco no va a terminar de la noche a la mañana, aún tenemos mucho cabildeo político por hacer, archivos por indagar y profesionales que convencer, entre otras cosas”.

 

 

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En la segunda mesa se discutieron los usos terapéuticos y medicinales del peyote, los cuáles van desde analgésicos, antídotos para mordeduras de insectos ponzoñosos hasta tratamientos psicológicos para curar adicciones, depresión, etc. Se explicó el relato del venado azul (hikuri) y lo que éste relato representa para la cultura Wixarica, cultura que radica en los estados de Nayarit, Durango, Jalisco y Zacatecas, principalmente. Para la cultura Wixarica el peyote (el cual contiene una alta concentración de mezcalina la cuál es un alcaloide) es el puente que conecta al hombre con “dios o los dioses”. Un viaje introspectivo a las profundidades de la psique (inframundo) con el único propósito de descubrir la luz interior, la luz que brilla en el fondo del abismo.

 

 

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Se discutió que la prohibición del uso de sustancias psicoactivas es un hecho que atenta contra el libre desarrollo de la personalidad. Los jóvenes debido a que poseen una racionalidad limitada, deben ser instruidos e informados acerca de los efectos que estás sustancias psicoactivas tienen sobre el cuerpo físico y la psique, una vez informados la decisión es suya.

Uno de los argumentos más interesantes que se puso sobre la mesa, fue el de la inmunidad reconocida por parte de la ONU que poseen ciertas culturas indígenas para consumir alcaloides como parte de su bagaje cultural, tal es el caso de los huicholes (procedentes de la cultura Wixarica) los cuáles tienen permitido el uso del peyote en sus ceremonias. Aquí se tocó un punto importante, moralmente hablando, ya que algunos huicholes están haciendo mal uso (ante los ojos de la ley) del peyote, debido a que lo comercializan con extranjeros.

 

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Para finalizar el ponente que venía por parte del Instituto Mexicano de la juventud hizo hincapié en que las plantas que contienen sustancias psicoactivas son parte de nuestro patrimonio biocultural; “no podemos dejar que nos arrebaten algo que es nuestro, soñemos el mundo que queremos experimentar”.- Comentó decidido el expositor al finalizar con el diálogo.

Nuestra postura como comunidad, como mundo verde, acerca de este tipo de eventos es que, son realmente proactivos, informativos y necesarios para orientar a la juventud y al público en general (promoviendo el conocimiento), lo cual es fundamental si queremos generar una política de drogas que realmente funcione.

 

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