Aeroponía y la NASA

uno

Uno de los mayores retos en el envío de los hombres y las mujeres al espacio es encontrar la manera adecuada de alimentarlos. La forma típica de los programas espaciales de alimentar a los astronautas es almacenar tanta comida como se necesita para la duración de la misión. Sin embargo, esto no es viable para las misiones a muy largo plazo, tales como vuelos espaciales que puedan llevar a los astronautas a otros planetas. Comer alimentos procesados ​​también no le da a los astronautas la nutrición suficiente a largo plazo. Por estas razones, la NASA ha estado durante mucho tiempo interesada en el estudio de los efectos de la gravedad cero en verduras.

 

Las plantas fueron llevadas primero al espacio a bordo del Sputnik 4 y el Discovery 17 en 1960. Los astronautas llevaron a bordo de varios vehículos, cebollas, maíz y guisantes. A lo largo de los primeros años de los viajes espaciales, tanto en los programas espaciales estadounidenses y soviéticos realizaron experimentos para probar la viabilidad del cultivo de alimentos en el espacio. Su investigación descubrió que este tipo de ambiente afecta en gran medida la absorción de nutrientes. Por ejemplo, encontraron que la gravedad cero puede en realidad aumentar la absorción de fósforo, pero disminuye la absorción de magnesio, zinc y hierro.

 

A finales de la década de 1990, la NASA comenzó a examinar la aeroponía como un medio posible de cultivo de alimentos en el espacio. En 1996, la NASA comenzó a financiar la investigación de Richard Stoner, el primer hombre que patentó el microchip que inicialmente hizo el riego automático de las plantas cultivadas aeropónicamente posibles. En ese momento, estaba trabajando en una manera de cultivar plantas aeropónicamente sin utilizar pesticidas que a veces son necesarios para el control de patógenos mediante el uso de control biológico líquido. Un año más tarde, la NASA estaba realizando sus propios experimentos para el biocontrol.

 

Los experimentos se llevaron a cabo en cámaras de crecimiento en la Estación Espacial MIR, el Centro Espacial Kennedy y la Universidad Estatal de Colorado.

En 1998, Stoner empezó a utilizar los fondos de la NASA para desarrollar un sistema de aeroponía que podría ser utilizado de manera efectiva en el espacio. En gravedad cero, no había formas suficientes para proporcionar las plantas con la humedad y la nutrición. Además, también es difícil de cultivar alimentos en el espacio, porque a menudo hay muy poco espacio para guardar agua, fertilizantes, medios y otros suministros necesarios. Stoner fue capaz de demostrar que la aeroponía es un camino viable para superar estos obstáculos y hacer crecer vegetales saludables a bordo de una nave espacial. La aeroponía hace uso eficiente de agua, muy poco tiene que ser utilizado y almacenado. Y como la aeroponía no requiere de un medio de cultivo, ninguno necesita ser tomado en las misiones espaciales.

 

En 1999, Stoner, de nuevo utilizando fondos de la NASA, desarrolló un sistema de cultivo aeropónico inflable que podría ser utilizado para crecer de manera eficiente los alimentos, ya sea en la Tierra o en el espacio. Éste sistema fue completamente independiente, significa que puede ser fácilmente desinflada y se almacena en un pequeño espacio cuando no está en uso.

 

La NASA ha declarado que la aeroponía puede ser una parte esencial de las futuras misiones espaciales. La base de la luna que se supone comenzará la construcción en el año 2020 es probable que utilice aeroponía para cultivar sus propios alimentos. Se ha dicho que debe haber una misión tripulada a Marte, los astronautas en el transbordador espacial probablemente tendrían que depender de una placa del sistema de aeroponía para cultivar hortalizas.

 

Texto original advancednutrients.com

También te puede gustar