Desafíos especiales durante la Jardinería en Interior

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Si no tienes un patio trasero que pueda permitirte hacer crecer tu propio jardín al aire libre, o vives en una parte del mundo donde el cultivo en exterior no es factible, la jardinería de interiores es una fantástica alternativa. Puedes experimentar todas las ventajas de cultivar tus propias verduras o flores, eliminando la necesidad de una gran área de cultivo al aire libre, o en el caso de cultivo hidropónico, eliminando por completo el suelo. La Jardinería de interiores, incluso puede proporcionarte mayores rendimientos, verduras más sabrosas, y plantas más saludables que las que se podrían obtener en un jardín tradicional, pero el cultivo en interior es en muchos sentidos completamente diferente al cultivo al aire libre, y viene en conjunto con sus retos y obstáculos.

Iluminación – Crecer en el interior significa que tus plantas no estarán expuestas a la luz solar natural que normalmente ayuda a las plantas a crecer. Esto significa que tendrás que proporcionarles su propia luz artificial, pero no cualquier bombilla o lámpara lo harán. La iluminación común de interiores sólo proporciona luz blanca, mientras que la luz del sol contiene el espectro completo de colores claros. Para imitar mejor la luz del sol, necesitas comprar lámparas de descarga de alta densidad y de halogenuros metálicos para crecimiento. Estos ofrecen luces en el extremo azul y rojo del espectro, los cuales están diseñados para estimular suficientemente la fotosíntesis durante las etapas vegetativas y floración de desarrollo, respectivamente.

 

Riego – En los jardines de suelo al aire libre, hay mucho espacio para el margen de error en el riego. El suelo retiene el agua muy bien, lo que significa que si proporcionas muy poca agua, se puede almacenar y se entrega a las raíces con el tiempo, pero el suelo también actúa como su propio sistema de drenaje, por lo que es menos probable que cause pudrición de la raíz cualquier exceso de agua.

 

Las plantas de interior que se cultivan o bien en sistemas hidropónicos o pequeños recipientes llenos de tierra, permiten por mucho, menos margen de error. Necesitas asegurarte de que no tenga exceso de riego ni falta de riego y observarlas para las señales de cada una.

 

Nutrientes – El suelo de alta calidad tiene todos los nutrientes que la planta necesita para prosperar. Si estás cultivando hidropónicamente en interiores, tendrás que proporcionarle a la planta los nutrientes por ti mismo, esto significa, la mezcla de una solución nutritiva adecuada y prestando mucha atención a la salud de tus plantas para que puedas darte cuenta de cualquier deficiencia que pueda surgir.

Medio Ambiente – Una de las principales ventajas de la jardinería de interiores es que se puede hacer en cualquier lugar, incluso si el ambiente en alguna parte del mundo no se acomoda a las plantas que crecen muy bien. Pero esto también significa que eres responsable de crear el ambiente ideal para el crecimiento en el cuarto de cultivo. Puede necesitar tomar mediciones periódicas de la temperatura y la humedad, y hacer los ajustes necesarios.

 

Olores – Esta cuestión no puede afectar en gran medida el rendimiento de tus plantas, pero puede ser desagradable. En un jardín al aire libre, los olores se disipan rápidamente en el aire libre, pero tienden a acumularse en un cuarto de cultivo cerrado.

Asegúrate de mantener tu cuarto de cultivo tan limpio y desinfectado como sea posible y eliminar cualquier material orgánico innecesaria que pueda promover las bacterias que pueden causar estos olores.

 

Texto original advancednutrients.com

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